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En el Bierzo, hay una cosa que anuncian que la Semana Santa ha llegado: una buena jarra de limonada sobre la mesa. Para quien ha crecido aquí, es algo tan natural como las procesiones. Para quien no la conoce, la limonada berciana es una pequeña sorpresa: parece una bebida sencilla, pero detrás hay viña, fruta, tiempo y mucha conversación compartida.En este artículo queremos explicarte qué es exactamente la limonada del Bierzo, en qué se diferencia de otras bebidas y por qué cada vez más gente la elige para acompañar sus comidas y reuniones de Semana Santa.

1. La limonada del Bierzo: mucho más que “vino con limón”

Cuando alguien oye “limonada”, suele pensar en agua con limón y azúcar. Y cuando ve una jarra con vino y fruta, la primera idea es “sangría”. La limonada berciana no es ninguna de las dos cosas.

Aquí, la limonada de Semana Santa se elabora con vino (tradicionalmente tinto, en nuestro caso vino Mencía del Bierzo), fruta: naranja, limón y uvas pasas, azúcar y canela.

La clave está en cómo se juntan estos ingredientes y, sobre todo, en el tiempo. No es un cóctel rápido para salir del paso: se prepara con días de antelación, se deja reposar y se va probando hasta que el vino y la fruta se entienden entre sí.

PRADA MARZO 2023-21

Cada casa, cada bar y cada bodega tiene su propia forma de hacerla. En muchas familias, la receta pasa de padres a hijos casi como un pequeño secreto. Por eso, cuando alguien encuentra “su” limonada, suele repetir año tras año.

2. Una tradición muy seria… aunque sea dulce

En el Bierzo se toma limonada desde el Domingo de Ramos hasta el Lunes de Pascua. Hay concursos en pueblos y ciudades, rondas de limonadas por los bares y una costumbre clara: en Semana Santa, donde antes se pedía vino, se pide limonada.

Puede parecer una bebida festiva y ligera, pero para quienes la elaboran es algo muy serio:

  • Se cuida el vino de partida: no vale cualquiera.
  • Se selecciona la fruta por calibre y estado.
  • Se controla la maceración para que el azúcar y la fruta no cambien el vino en mala dirección.

En el Palacio de Canedo, donde elaboramos la limonada de Prada a Tope desde hace años, la filosofía es la misma que con cualquier vino:

  • Empezar por un buen Mencía del Bierzo, con frescura y buena acidez.
  • Añadir la fruta necesaria, limpia de pepitas y partes que puedan dar amargor.
  • Dejar reposar el tiempo justo, removiendo y catando hasta encontrar el equilibrio.

El resultado no es un refresco disfrazado, sino una bebida con carácter, pensada para compartir y, sobre todo, para disfrutar sin prisas.

3. Cómo es una buena limonada berciana

Aunque cada receta tiene su personalidad, hay algunos rasgos que suelen repetirse en una limonada bien hecha:

  • Color: vivo y limpio, con brillo.
  • Aroma: notas cítricas (sobre todo limón y naranja), fruta madura y toque de canela.
  • Boca: entrada suave, sensación golosa pero sin empalagar, frescura al final que invita a otro trago.

En la práctica, esto se traduce en algo sencillo: la jarra se vacía sin que casi nadie se dé cuenta. Es fácil de beber, pero no plana. Tiene matices que recuerdan al vino del que nace y a la fruta que la acompaña.

Limonada-2-1

4. Por qué la limonada no puede faltar en tu Semana Santa

Si vives en el Bierzo, seguramente no tengamos que convencerte. Pero si estás fuera o la has visto en fotos y tienes curiosidad, aquí van motivos claros, sin adornos:

  1. Es una forma sencilla de llevar el Bierzo a tu mesa.
    No hace falta organizar un viaje: con una botella de limonada del Bierzo estás trayendo a casa una costumbre muy nuestra.

  2. Rompe la rutina de “el vino de siempre”.
    En muchas mesas la Semana Santa se llena de los mismos vinos de todos los años. La limonada sorprende sin ser extraña: a quien le gusta el vino, le resulta cercana; a quien no, le entra por su parte más frutal.

  3. Se adapta bien a comidas largas y sobremesas.
    Tiene suficiente estructura para aguantar aperitivos, entrantes y postres, pero sigue siendo ligera y fresca.

  4. Es un regalo con historia.
    Cuando llegas a una comida con una botella de limonada del Bierzo, no estás llevando “algo para salir del paso”: estás llevando una conversación. Siempre hay quien pregunta: “¿y esto cómo se toma?”, “¿cómo se hace?”. Y ahí empieza la historia.

  5. Está pensada para compartir.
    La limonada no se disfruta solo: se abre en grupo. Por eso tiene tanto sentido en comidas de Semana Santa, reuniones con amigos o visitas familiares.

5. Limonada, la de Prada: del Palacio de Canedo a tu casa

En Prada a Tope llevamos años defendiendo la limonada como lo que es: una bebida seria, enraizada en la cultura berciana, que merece elaborarse con el mismo cuidado que un vino.

Limonada Prada A Tope

Nuestra limonada se elabora en el Palacio de Canedo, con:

  • Vino Mencía del Bierzo de nuestra propia bodega.
  • Fruta cuidadosamente escogida.
  • Maceración y reposo controlados hasta que el vino, la fruta y el azúcar se equilibran.

La embotellamos para que puedas disfrutar en casa de una limonada lista, sin tener que preparar nada, pero sin perder la esencia de lo que se bebe estos días en el Bierzo.

La tienes disponible en botella de 75 cl y en caja de 6, pensada para quienes saben que una sola botella, en Semana Santa, suele quedarse corta. Descúbrela en nuestra tienda online.

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