El Bierzo es uno de esos lugares que siempre sorprende a los turistas y visitantes, independientemente de la época del año en la que nos encontremos. Y, por supuesto, el invierno no es una excepción. Durante la época invernal, sus paisajes pueden teñirse de blanco y ofrecen una atmósfera mágica difícil de encontrar en otros destinos de interior. Por este motivo, desde Prada A Tope os animamos a descubrir nuestra tierra durante los meses del invierno, siempre con nuestra casa como el mejor punto de partida.
Y es que el invierno en El Bierzo es sinónimo de tranquilidad y naturaleza. Sus montañas cubiertas de nieve, sus valles y los ríos que serpentean por el paisaje os permitirán desconectar del bullicio diario. Podréis realizar diversas rutas de senderismo que, aunque menos transitadas en esta época, muestran una versión diferente y única de nuestro paraíso berciano. La visita a Las Médulas, antigua mina de oro romana y Patrimonio de la Humanidad, es un imprescindible en esta época. En invierno, si tenéis suerte, su característico color rojizo contrastará con la nieve, creando una estampa de postal.
Además de su impresionante patrimonio natural, El Bierzo os sorprenderá por su riqueza cultural. Localidades como Molinaseca, Villafranca del Bierzo o la propia Ponferrada, con su imponente castillo templario, son testigos del pasado histórico de la región y ofrecen una experiencia invernal única, con calles adoquinadas, arquitectura tradicional y un ambiente acogedor.
Y todo con Prada A Tope como punto de partida y lugar de descanso para vuestra escapa en nuestra comarca. Porque nuestra casa es puro Bierzo. Nuestra filosofía, nuestros productos, nuestra gastronomía… Todo rezuma Bierzo por los cuatro costados. En invierno, nuestro Palacio de Canedo se convierte en un refugio cálido donde disfrutar de la cultura berciana en su máxima expresión. Ponemos a vuestra disposición diferentes actividades y productos que se viven de una forma especial durante los días más fríos del año.
Visitar en invierno El Bierzo y Prada A Tope, con nuestro Palacio de Canedo, es una experiencia que combina naturaleza, historia, tradición y gastronomía en un entorno único. Es la oportunidad perfecta para desconectar, disfrutar de la tranquilidad del invierno y descubrir los sabores auténticos de una tierra que, sin duda, te sorprenderá. Todo, sin grandes aglomeraciones propias del verano o la primavera. Tranquilidad absoluta para que descubráis nuestra comarca. ¡Os esperamos en Prada A Tope, en invierno!