Ayer viernes estuve en Madrid, revisando el Prada a Tope que vamos a poner en la calle de Príncipe nº 11. Todo el día lo pasé mal. De mi nariz fluía continuamente moco suelto, era una fuente, de todas formas aguanté. Lo malo fue para venir en el coche.Sólo, con dolor de cabeza, de noche y para joderla durante más de 50 Kms. había que circular en caravana, muy despacio; eso, más las narices que fluían líquido sin parar. Menos mal que tenía una camisa a mano sucia que me sirvió para ir paliando sus efectos, ¡uf! ¡Que cinco horas pasé al volante!. Pensaba también que no podría escribir el artículo que hago todas las semanas y eso me desazonaba. Hoy es sábado, siete de la mañana, no estoy bien, pero me encuentro más animado …. poco, desde luego.
Hace ya mucho tiempo, mucho, más de 25 ó 30 años que tenía ganas de decir algo sobre el desodorante que todo el mundo, o casi todo, se unta antes de salir de casa. Siempre pensé que este gesto de rociarse los sobacos para oler de otra manera que no fuese el olor del cuerpo no era bueno. De hecho, yo jamás lo usé. Creía y creo, que el cuerpo tiene que oler a lo que tiene que oler … así sin más. Decía y digo, que lo que hay que hacer es lavarse, ducharse bien cuantas más veces mejor. Una cosa es oler a sudor viejo, ajado, por falta de ganas, de tiempo para lavarse y otra muy distinta, oler a sudor reciente, joven dinámico….
El olfato es uno de los cinco sentidos que nos proporcionó el Creador (quien fuese). Vemos como en unos animales está más desarrollado que en otros, depende de la necesidad que tenga de usarlo para subsistir. Pero ningún animal, creo (por lo menos los terrestres), lo tienen atrofiado, ya que los olores que despiden tanto los machos como las hembras, en ciertos momentos, son la señal inequívoca de un emparejamiento que está cantado … Eso es algo que es así, no hay nada que inventar…
Por eso no entiendo la actitud del ser humano tratando de amortiguar o mejor dicho, de borrar los olores que su cuerpo sano emite dependiendo de lo que esté haciendo, ya sea por hacer deporte, ya sea por aguantar el calor (como este año en Agosto), ya sea, en fin, por el esfuerzo de echar un polvo … Me parecía y me sigue pareciendo demencial, taponar los poros de nuestra piel artificialmente para que nuestro cuerpo no sude. ¡Es increíble la prepotencia del ser humano! Se vanagloria de que con sus estudios y con sus inventos domina a la naturaleza y tiene soluciones para todo ¿?. Yo decía y digo que en principio aparentemente así parece pero si ahondas en la cuestión no hay nada de eso …
Al final, la naturaleza, en este caso el cuerpo humano, se revela y exige que se le deje en paz para seguir haciendo sus funciones en total plena libertad. Diréis ¿a cuento de que, viene hoy Prada con este tema? Bien …, pues, el otro día leía que un aditivo usado en los desodorantes, el Parabeno era el causante de malformaciones en el aparato reproductor del feto varón.
No sé si esto estará demostrado científicamente o no, pero si sé que jamás será bueno el cortar artificialmente las funciones de transpiración de nuestro cuerpo, eso es tratar de poner barreras al mar … eso es creerse más listos que la naturaleza, eso es una de tantas gelipolleces que los hombres inventamos para autoconvencernos que con la técnica y tanto adelanto hacemos el mundo a nuestra medida y así viviremos mejor ¿?. Ayer sin ir más lejos, salía la gente de Madrid a bandadas, huían de allí, no, no salían. Huían de Madrid. Salían a Tope. Yo me preguntaba ¿para qué tanto adelanto y tanta técnica, si después no podemos ni nosotros mismos aguantar sus consecuencias?. ¡Otra más! Sí, mucho adelanto y mucho bienestar, … pero …. ¿Qué pasa con mas de dos tercios de la raza humana que cada día vive peor? (Por decir algo). Ya que cada día mueren miles. El egoísmo y la prepotencia en que estamos instalados son algo tan demencial que mirado así en frío y con espíritu crítico no deja uno de pensar que los hombres y las mujeres están obnubilados y extasiados de su sapiencia, viven en un completo orgasmo de autoplacer … viven ciegos. No ven más allá de sus narices… En estos 25 últimos años estropeamos nuestro hábitat más que en miles de años lo hicieron nuestros antepasados. A este ritmo de gelipollez universal en la que estamos inmersos, en otros 25 años les dejaremos a nuestros nietos sólo y únicamente excrementos … ¡Se van a cagar en nuestros muertos!.
Ahora, como somos todos tan listos. Todo es artificial: pastilla para la relaciones sociales, pastilla para poder rendir más en el trabajo, pastilla para estar a Tope en las artes amatorias, pastilla para sacar mejor marca en el deporte, pastilla para poder dormir mejor porque la otra pastilla era para tener la mente más despierta … desodorante para no sudar … ¡es increíble!. Me pongo malo escribiendo de esto.
Un razonamiento penúltimo. Todos los adelantos de la técnica y del marketing tratan de convencernos de que la vida buena, la vida que merece la pena es aquella en la que no tenemos que hacer nada, vamos en coche, subimos en ascensor, montamos en el metro, nos sentamos horas y horas ante el televisor, desde tu asiento estas viendo a través de internet lo que están haciendo a miles de kilómetros, desde tu asiento asistes a una aventura virtual. Mientras estas “descansando” la lavadora hace su labor, la comida tampoco hace falta prepararla, ya viene enlatada y cocinada …
¡Claro! Cómo vamos a tener el cuerpo preparado para amar, para andar, para pensar o para dormir, si no lo usamos ¿?. Solución: ¡Pastillitis a Tope!. ¿De que nos quejamos?. Si nosotros día a día estamos cavando deliberada y tontamente nuestra propia tumba … La cultura del ocio. El dominio de la naturaleza. El progreso de la técnica. El progreso … todo por el progreso.
Cómo diría Prada … ¡Sí por los cojones! …. Punto.